
Viste cuando sentís que todo da vueltas y vueltas en tu cabeza, en tu corazón y en tu estomago, y es algo maravilloso que sólo te pasa cada vez que lo tenés en frente. Viste cuando con una simple mirada te das cuenta que las cosas que pasaron no morirán jamás, porque aún siguen vivas en ambos.
Vistes cuando todo se da para concretar la felicidad, pero hay algo inexplicable que no te deja lograrla. Viste cuando no podes olvidar treinta minutos de un charla, y sentís que te olvidas todo, todo el tiempo. Viste cuando solo te falta eso para sentirte plena, y aunque sepas que ya va a llegar, ahora no podes dejar de sentirte ahogada y apenada. Viste cuando solo necesitas su abrazo y sus ojos mirándote fijo, diciéndote todo con una mirada; y a cambio lo que tenés es sólo soledad. Viste cuando no podes dejar de preguntarte si él también piensa alguna de todas estas cosas. Viste cuando no tenés con quien hablar, porque nadie más entiende lo que es sentirte vacía y sola. Por eso hablo con vos, papel virtual.
Vistes cuando todo se da para concretar la felicidad, pero hay algo inexplicable que no te deja lograrla. Viste cuando no podes olvidar treinta minutos de un charla, y sentís que te olvidas todo, todo el tiempo. Viste cuando solo te falta eso para sentirte plena, y aunque sepas que ya va a llegar, ahora no podes dejar de sentirte ahogada y apenada. Viste cuando solo necesitas su abrazo y sus ojos mirándote fijo, diciéndote todo con una mirada; y a cambio lo que tenés es sólo soledad. Viste cuando no podes dejar de preguntarte si él también piensa alguna de todas estas cosas. Viste cuando no tenés con quien hablar, porque nadie más entiende lo que es sentirte vacía y sola. Por eso hablo con vos, papel virtual.
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